realmente el tiempo cura las heridas o también: PAPÁ TENÍA RAZÓN… DAMN IT!

No se si se acordaran, porque casi no hablo del tema (yeah! #lieroftheyear), de aquella vana ilusión de universidad, el gran JC : hetero confeso que no podía ser gay por que era “cambiar demasiado su vida” y “su familia no lo aceptaría” (ahora que lo pienso la respuesta coherente hubiera sido “oe causa esa no es mi nota” #closetcase4ever… en fin), el gran JC: quien bailó jarabe tapatío con mi cabeza y a quien mi cerebro dotó de todo el drama posible… es, de hecho, uno de los personajes principales en mi libro de vida.

Back to basics, ya han pasado unos 4 años, y durante los primeros meses de la “ruptura” (separación autoinfligida) la mayoría de veces temía el “re-encuentro casual” por muchos motivos: volvería a sentir lo mismo? que pasa si el nuevamente se fija en mi? estará igual de bueno? estaré yo igual de aceptable? hasta que un sabio consejo llegó a mis oidos : “El tiempo cura todo”. Si claro – pensé, es que “eso” no tiene cura! “eso” estará en mi cabeza forever and ever! don’t you get it! is the “LOVE” of my life!!! ¡¡¡Él será el padre de mis hijos!!!

Tengo miedo!... pero de TI WIFLAS!!! q federal!!!

Los calendarios se deshojaron como los arboles en otoño: terminé mi carrera, me titulé, colegié y entré a formar parte de la PEA, PBI, CAP, y demas siglas que nadie entiende…y poco a poco el tema de JC venía a mi memoria primero como un bonito recuerdo (sueños humedos uhm!!!), luego un recuerdo (¿recuerdas con quien estuviste en este café?), y hasta hace poco, un vago recuerdo (yo estuve aquí antes… con quien? con quien???) que no hace mas que conformar que los hombres maduramos mucho más lento que las feminas #mujeresarriba, comprobado.

Ya ahora en el 2012, aprovechando mis dias de renovada soltería, no tuve mejor idea que recorrer mi gran/caotica/cochina/cholachinanegrazamba Lima; aprovechando el boom de nuevos centros comerciales en mi ciudad, decidí visitar un conocido mall “Real” en la avenida Angamos. Entré, nada espectacular, la misma webada de todos los malls: tiendas, luces y stands, asi que busqué un Starbucks decidido a comprar lo unico bueno que hay en ese sitio, aparte del wifi gratis y los simpaticos chic@s que te atienden, quienes poco más y te besan cuando pagas : su jugo de naranja. Pedi uno bien helado. Procedí a pagarlo. Nada raro. El mesero taba en algodón. Me dieron mi vuelto y seguia mirando hacia la caja, y al mesero (#slapmebitch!)… sin embargo sentia que alguien o algo me miraba por detras… Como Persèfone saliendo del Hades me picó la curiosidad y voltié abruptamente para ver quien osaba posar sus ojos en este cuerpo caribeño moldeado por Fídeas, esculpido por Zeus y sazonado por proteínas/creatinas/queratina sponsored byGold’s Gym (#fuckyeah!)

Casi casi mi cuerpo, solo rápenle la cabeza y agreguen unos cuantos pelitos a las piernas 😉

Menuda fue mi sorpresa al estar cara a cara a menos de 60 cm, con el bien hablado JC, él? ahi bien abrazado con su enamorada. En ese preciso momento mi cerebro hizo freezing, y me senti como una de esas chicas de CHARMED, (creo que es Piper no?) y congele la escena mentalmente y en 2 segundos formulé, analicé y resolví el eterno dilema: ¿que carajos hag0?

A. Saludarlos cortesmente como manda Carreño, comiendome el orgullo, e iniciando la conversa mas hipócrita desde los almuerzos de colegio.
B. Saludarlos rapidamente e huir rápidamente de ahi!
C. ………….I G N O R A R L O S ……… y seguir como si nada pasara.

No me costó tanto decidirme por la C. Sinceramente.

Regresé a ver al cajero guapetón, recogi mi juguito del estante lateral, y me desparramé en el primer sofá disponible dentro del local.

En resumen, realmente el tiempo cura las heridas del corazón. ¿Para qué volver a todo esa dramedia (#drama + #comedia bitches!) ¿Por un cariño que no es mutuo? Boffff… no vale la pena. La vida sigue, yo seguí mi vida y no me quejo, la he disfrutado mucho y descubierto por demás el placer de la musica, el poder del adios, el porqué no creo en los hombres y cuanto de mi tengo todavía que avanzar. Rico no?

Si pensaste en los Cariñositos Gummy Bears y NO eres gay... estamos en problemas amigo

Terminé mi juguito ya en las afueras del Mall, contento y muy orgulloso de mi mismo. Ahora el problema es que no creo que actuaría así si veo a M en alguna oportunidad. Creo que esa herida todavía esta muy fresca para quitarle la bendita….pero el tiempo siempre ayudará, o no papá?

Anuncios
Publicado en MAYO.

5 comentarios sobre “realmente el tiempo cura las heridas o también: PAPÁ TENÍA RAZÓN… DAMN IT!

  1. Hace tan poco un alumnito mío me contaba su más reciente patinaje sentimental y yo me decía para mis adentros: “cómo es que hemos salido todos del mismo molde, y cómo es que las historias se repiten así seas hétero, gay o lo que sea”. No hay manera de librarse … parece que todos los seres humanos estamos destinados a pasar por los mismos trances y a sufrir por las mismas estupideces. Es como si algú científico de outer space se regocijara haciendo experimentos con nosotros y riera a mandíbula batiente al ver cómo nos chocamos con la misma pared una, otra y otra vez.

    A mí me ha pasado también que veo al ex con otra persona (al negro Edwin lo veo a cada rato luciéndose con una golfa y cuando me quiero acercar él me evade), pero ahora me río, pues sé que con esa misma persona llegará a tener los mismos problemas que tuvo conmigo, sino peores, y terminarán lo que con tanta ilusión nutren cada día.

    Y sí … es posible que esa foto se asemeje ahora a tu estado físico, pero para dar fe, me pondré mi guardapolvo de médico legista para irte a hacer un examen exhaustivo y así poder publicar el informe correspondiente 😉

    Gracias, Beato por alegrarme la noche con tus artículos. Me he desprostatado de la risa.

  2. Leyendo y releyendo tu artículo, Beato, me acuerdo de todas las cosas que pasé con mi ex. Y yo pensando que eso era la felicidad: viviendo en una mazmorra (y yo sin libertad condicional, viendo la tele que ellos querían, comiendo la comida que ellos querían, soñando los sueños que ellos querían).

    Como dije ya, las historias se parecen tanto que suenan como vividas por una misma persona. El problema es, sin embargo, que no aprendemos. Nuestra ceguera nos hace volvernos a aproximar a la misma llama para pegarnos otro chamuscón. Es que no nos implantaron el gen del discernimiento o a veces nos volvemos peores que polillas o ratones de laboratorio.

    Por ahora, Beato, estás con todo el despecho a flor de piel, como yo estuve por más de un año, pero luego te volverán a asaltar la soledad y la añoranza y a ver qué te toca ahora en la ruleta de la vida o qué te deparan los extraterrestres en sus juegos experimentales con los humanos.

    Yo estoy pasando por una etapa en la que ya siento …. bueno, creo que esto mejor lo diré en mi blog.

    ¡No se pierdan los próximos artículos! 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s